Comer brócoli es de esos gustos que se adquiere al pasar de los años y de los múltiples intentos. Porque seamos realistas, el aroma del brócoli no es muy atractivo para muchas. Pero increíblemente este es un vegetal que trae muchos beneficios al consumirlo.

Además, es muy posible que durante años hayamos estado cocinando mal el brócoli. Según un estudio realizado por investigadores chinos al parecer  toda la vida hemos estado cocinando mal el brócoli.

Es cierto que el brócoli es esa verdura que despierta tanto seguidores como enemigos, pero en Instagram, sin duda alguna, tiene tanto éxito, como el que se replicaría en tu organismo. Todo eso, gracias a los beneficios que este vegetal tiene.

El brócoli es un poderoso anticancerígeno y gracias al sulforafano, un azufre orgánico natural con propiedades quimio protectoras que reducen de forma importante la aparición de los genes de ARN no codificantes largos (por el conocido como “ADN inútil”) en las células de, por ejemplo, cáncer de próstata, disminuyendo estas colonias casi en un 40 % según los estudios.

De esta manera, el sulforafano que posee el brócoli provoca una apoptosis (muerte celular programada, con el objetivo de controlar su crecimiento) en las células de cáncer de próstata, de pecho, de pulmón, de colon y, según las investigaciones, ayuda a reducir también el número de tumores en el hígado.

Según un estudio realizado por científicos de la Universidad de Oregón , concluyeron que el brócoli podía comenzar a formar parte de los controles médicos dentro de las estrategias alimenticias, por su influencia directa en los IncRNAs.

Pero no se puede escapar un detalle muy importante, que es la forma en que se cocina el brócoli, para conservar intactas sus propiedades. Muchos de los efectos saludables que este vegetal trae, están relacionados con la manera de llevarlo a cocción.

Y muchos siguen el salteado, el estilo al vapor durante unos pocos minutos o la cocción durante 10 minutos. Pero lo que no se había revelado aún, es que cuando se cocina en el método tradicional, se reducen los niveles de glucosinolato y por lo tanto, no se genera el sulforafano necesario, para lograr los efectos deseados del brócoli en el organismo.

¿Y cuál es una solución certera para esto?  Definitivamente el uso del Wok.

Los investigadores hicieron el siguiente para probarlo:

Dividieron tres grupos de piezas de brócoli cocinándolos de la siguiente forma: el primero, cociendo el brócoli; el segundo grupo, salteándolo en el wok durante cuatro minutos y con el tercer grupo hicieron lo mismo, pero lo dejaron descansar durante 90 minutos. El objetivo: saber si también aumenta la interacción entre el glucosinolado y la mirosinasa.

Sin duda alguna ese fue el resultado. Averiguaron que tras el salteado, tenía niveles más altos de sulforafano. Y no sólo es rico en sulforafano, sino que también es una verdura excelente en cuanto a cantidades de agua.

Con esto, queda claro que el brócoli es uno de los auténticos alimentos que se deben tener cerca.